Tania Nicanor
y parece que no existo;
nadie me ve, nadie me escucha...
nadie me llama, nadie más que tú.
Y aunque no me llames con palabras
me llamas con miradas,
miradas que se pierden en mi mente
y reaparecen cuando estoy triste.
Y te veo con tu cara de ángel
que resplandece entre el dolor.
Descubro una fantasía
en tus ojos grandes y fijos.
Y pienso que pasaría
si no te volviera a ver;
me moriría sin poder comprender
porque no te lo dije, por qué...
¿Aún tengo tiempo?
Cuadro de Laura Owens


0 comentarios:
Publicar un comentario