22 de marzo de 2008

PAULINO TAMBIÉN ESTÁ CALLADO

De Francisco A. Avila


Se lo dije a mi mamá. Esos ruidos que escuchaba sabía que no estaban bien, que no eran mi imaginación, se lo dije.


Nunca me hace caso, siempre dice que está cansada. Trabaja poniendo botones en una fábrica.


Hoy falté a la esuela. Mi mamá no ha dicho nada desde ayer. Tengo frío y me duelen las piernas, pero me acuerdo que mamá dijo que era normal, que me duelen porque estoy creciendo. Bien que me acuerdo.


Paulino también está callado, yo creo que es porque no tiene con quién jugar, no sé dónde quedaron mis otros juguetes; sólo Paulino se quiso quedar junto a mí. Pero no quiere decir nada… a lo mejor también le duele algo.


Tengo sed y mi mamá no quiere hablarme. No me acuerdo que me haya castigado. Me he portado bien: hice el quehacer, tendí la cama, hice mi tarea… ¿por qué no viene por mí? ¿Por qué no habla conmigo?


Ya no quiero estar aquí, esta muy oscuro.


Lloro y lloro, la llamo y la llamo y nada que me hace caso.


¡Mamita perdóname!


Perdóname si hice algo malo, no fue mi culpa… yo te lo dije, te dije que se escuchaban cosas.


Cómo iba yo a saber que se comería nuestra casa. Qué iba yo a hacer si la tierra se abrió.


1 comentario:

  1. Anónimo7/4/08 01:12

    Wow debo confesarme...

    confieso que me encantó tu manera de escribir

    confieso que leeré más seguido tu revista

    confieso que me ustó bastante la histoira, corta precisa, exacta

    confieso que me ha encantado conocerte

    confieso que eres muy lindo

    confieso que seguiré leyendote

    confieso que espero concoerte pronto y platicar y platicar

    confieso que TIENES UN MUY BUEN PROYECTO EN MANOS!!!

    confieso que debo FELICITARTE

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