Por Francisco A. Avila
Deseo con toda el alma una estrella obsequiada por manos puras. Sólo para mí. Una estrella tan brillante que convierta el sótano lúgubre de mi corazón en un solárium lleno de girasoles.
¡Necesito tanto esa estrella! Necesito saber qué es amar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tú dices...