De Carmen Cortés
Narciso, encerrado en su burbuja.
Tan hermoso, tan carente.
Carente de amor, carente del “otro”.
Siempre soñando frente a su frió espejo.
Soñando que ama, que desea, que comprende.
Hoy, lo liberó, en medio de este tiempo posmoderno, pero conciente aún.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tú dices...